Diseñando la luz hacia una evolución sostenible y tecnológica     

Por: Laura Palacios                                                                      

“Somos herederos ancestrales de la luz” –dice Elías Cisneros–, ésta durante siglos ha sido nuestra guía, gracias a ella nuestros ancestros cazaban, navegaban y se movilizan. La luz nos da una conexión espiritual. Podemos encontrar la luz en la naturaleza de diferentes maneras, desde animales que generan su propia luz, las estrellas, la luna y el sol, o plantas que solo se alimentan de la luz.

A nosotros los seres humanos, la luz nos permite desempeñar nuestras rutinas: cocinar, escribir, leer, jugar, trabajar, bailar y en su ausencia nos permite meditar, dormir y comenzar un nuevo día. Podríamos decir entonces que nos acompaña constantemente y es una necesidad básica para poder vivir, pero también necesitamos la oscuridad como complemento.

Hemos pasado por todos los desarrollos tecnológicos de la luz: fuego, vela, gas, luz eléctrica, luz electrónica y luz digital. Pero solo ahora en la era digital y de las pantallas, es imprescindible cuestionarnos sobre la sostenibilidad de la misma; es importante llegar a tener un dominio y control de la luz para no acabar con nuestro planeta ya que las decisiones que hoy tomamos tienen un impacto inmediato en la humanidad.

En Vida Útil –marca antioqueña en la que me desempeño como creadora y diseñadora desde su fundación en el 2012– somos un  taller de diseño enfocado a la creación, producción y comercialización de productos de iluminación para el hogar, la oficina y los espacios de descanso. Generamos soluciones de diseño básicas y funcionales con las cuales buscamos que la vida sea mejor. Diseñamos objetos que iluminan con responsabilidad: lámparas sencillas, duraderas y prácticas. Pensamos en cada detalle para lograr objetos bien hechos, capaces de innovar, sorprender, emocionar y acompañar. Creemos que el buen diseño es para toda la vida, por eso proponemos productos que todos necesitamos y que además, perduran en el tiempo. Diseñamos colecciones cada cuatro meses que se adaptan a hogares, espacios comerciales y hoteles.

Como especialista en el tema, estoy convencida que una buena iluminación parte del análisis de la proyección de la luz y las sombras. Vivimos en un juego permanente de la luz natural y la artificial, la meta es aprender a mezclarlas bien o prescindir de una de ellas para lograr los efectos deseados. Cuando tenemos oscuridad podemos lograr intenciones más altas con la luz artificial. Cuando hay luz natural por periodos largos deberíamos ser capaces de aprovecharla al máximo y así no tener que acudir a la luz artificial. Tenemos una  gran  responsabilidad como diseñadores  y consumidores de apoyar el proceso evolutivo de la luz en los hogares, oficinas y espacios de ocio. “La función sigue la forma, la forma sigue a la luz, la luz sigue a la sombra”. Les comparto mis ideas sobre el acercamiento desde el diseño hacia un consumo sostenible de la luz.

 

  1. La luz como generador de ambientes acogedores:

    La iluminación en áreas sociales tiene como intención reunir a las personas, generar permanencia en los espacios, sentimientos cálidos y emocionar. Esto podemos hacerlo con un juego de luces y de sombras, variando las intensidades de la luz y así generar diferentes ambientes. Por lo tanto, es fundamental utilizar dimmers o atenuadores. También nos trae beneficios como aumentar la vida útil de los bombillos, un ahorro energético hasta del 20% y enriquecer la calidad de vida ajustando la intensidad de iluminación a un nivel adecuado para cada tipo de actividad que se vaya a realizar. Para llevar a cabo con éxito el uso de atenuadores, es muy importante revisar que los bombillos y éstos sean compatibles. Hoy en día podemos encontrar controladores de iluminación manejados desde nuestros teléfonos móviles. (Video hue / Phillips)

 

 Intensidad de luz con el dimmer al 20%

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 Intensidad de luz con el dimmer al 50%

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 Intensidad de luz con el dimmer al 80%

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Proyecto: Restaurante Steak House más Finca, Medellín

Diseño interiores: Plasma Nodo

Diseño de iluminación: Vida útil

 

  1. La iluminación LED:

    Esta tecnología nos representa ahorro en todos los sentidos. Tiene más durabilidad, hasta 10 veces más que los bombillos halógenos  e incandescentes y cinco veces más que los bombillos fluorescentes. En el consumo de energía y por consecuencia en las facturas, hay un importante ahorro entre el 20% y el 40% en comparación con tecnologías anteriores. Los LED son luminarias libres de mercurio, no son tóxicos, son reciclables y hoy en día nos permiten generar luz de todos los colores, esto significa un amplio espectro cromático. La luz incandescente es más brillante en el centro del foco y más oscuro por los alrededores, y la alta concentración de luz en el centro de la zona iluminada crea puntos de luz calientes que causan cansancio visual. La luminaria LED permite el uso de múltiples fuentes de luz. Cada LED puede estar dirigido hacia una zona específica, proporcionando una luz más equilibrada y uniforme, evitando tanto los puntos calientes como el deslumbramiento. También contamos con bombillos decorativos LED de filamento, simulando los Edison vintage, desarrollos importantes para el diseño de interiores.

 

Lámparas con bombillos globo (fluorescentes) consumo de cada bombillo = 14 watts / 3.000 horas de Vida útil.

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Lámparas con bombillos led de filamento. Consumo de cada bombillo = 4 watts. 30.000 horas de Vida útil.

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  1. Temperatura de la luz: Nuestros ojos pueden adaptarse a un rango de Iluminación desde el sol radiante en la playa, hasta la luz del rayo de luna y pueden reconocer millones de colores, bajo la luz correcta. Con los bombillos intentamos simular la luz natural y sus diferentes momentos del día. La luz se mide en Kelvins 0 – 10.000 K. A mayor grado, más blanca es la luz, a menor número es más cálida. La temperatura de color se usa para la selección de las lámparas en la iluminación de usos comercial o doméstico. Suele preferirse usar lámparas alrededor de los 2800 K (luz cálida) cuando se quiere generar un ambiente confortable y cálido con baja iluminancia, como en habitaciones, restaurantes, hoteles, etc. En tiendas comerciales y oficinas con computadores, se instalan frecuentemente lámparas de temperatura de color neutral de alrededor de los 4000 K, con mayores niveles de iluminancia, y finalmente se dejan las lámparas alrededor de los 5600 K (llamadas frecuentemente luz de día) para zonas de ventas en las que se desea un buen rendimiento de color o en las de trabajo visual intenso como talleres de manufactura, salas de cirugía, cocinas, etc.

 

Luz cálida 3000 K

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           Luz fría 6400 K

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Proyecto: Helados Soft Touch, Medellín

Diseño interiores: Plasma Nodo

 Diseño de iluminación: Vida útil

ESCALA DE KELVIN

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