Sustentabilidad: ¿A qué estamos llamados?

Redacción: Arq. Armando Cruz

La globalización, las mejoras tecnológicas y los Tratados de Libre Comercio en una sociedad cada día más multicéntrica e interconectada han reconfigurado físicamente la biosfera de nuestro mundo. Según el docente e investigador valenciano Luis de Garrido, en la actualidad “la red humana ha desbordado el planeta Tierra, su complejidad estructural es enorme, ha sobreexplotado su entorno, y se ha inventado necesidades que apenas puede satisfacer”. Todo este despliegue masivo global de energía y masa provocado por las actividades humanas son la primera causa del presente desequilibrio entre el hombre y su entorno natural.

Las ciudades, pero sobre todo las casas y los edificios -sin importar su estado-, son los destinatarios directos e indirectos de este intenso flujo de materia. En los países desarrollados, los asentamientos humanos y sus edificaciones son los responsables del 72% del consumo de electricidad (U.S. Energy Information Administration 2008). A su vez consumen el 40% de las materias primas (D.M. Roodman & N. Lenssen 1995:4-65) y el 14% del agua potable de todo el planeta (J.F. Kenny, N.L. Barber, S.S. Hutson, K.S. Linsey, J.K. Lovelace, & M.A. Maupin 2005:4-38)

Sin ir más lejos, no más la fase de construcción impacta profundamente sobre el medio ambiente, consumiendo energía eléctrica y recursos naturales – renovables y no renovables- en grandes cantidades. Además, se generan residuos sólidos, residuos peligrosos, ruidos molestos, partículas en suspensión, derrames de hidrocarburos, emisiones y un sinfín de acciones antrópicas que perjudican a diario nuestro hábitat.

El diseño arquitectónico tradicional, muy acorde a este modelo consumista, estimula la incorporación de aditivos tecnológicos adicionales y artefactos generadores de energía en los diseños definitivos. Dicho sea de paso, estos “aditivos tecnológicos” son de obsolencia programada, lo cual los convierte en desechos al poco tiempo de su puesta en operación (Luis de Garrido 2012: 11). En la fabricación, instalación y el mantenimiento de estos aparatos agregados conlleva a un alto consumo de electricidad y combustibles, generando emisiones y elementos sobrantes.

El despilfarro desinhibido de recursos naturales, materias primas y energía encarece día a día los servicios públicos, lo cual aumenta considerablemente los costos de operación y mantenimiento; por esta razón fundamental, los desarrolladores, diseñadores y constructores se han volcado a la construcción sustentable con el fin de rebajar estos costos (Blog Clarín ARQ, 6 de abril del 2012).

Según Mario Goldman, director del Instituto de Desarrollo Inmobiliario del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU) en un reportaje periodístico para el diario Clarín de Buenos Aires “La sustentabilidad pasa a ser un tema relevante por el aumento creciente en las facturas de agua, luz y gas. A partir de ahora, el bajo costo de operación va a ser un factor de elección”. Aspectos como la bioclimática, el reciclaje de residuos para la producción de nuevos materiales de construcción, la eficiencia energética, la ergonomía y el aprovechamiento racional del agua en los edificios ya comienzan a ser tenidos en cuenta por diseñadores, constructores y agentes inmobiliarios.

Sin embargo, en la mayoría de los proyectos de arquitectura e ingeniería, estos aspectos se concentran solamente en las etapas del diseño y del funcionamiento del edificio, dejando la etapa de la ejecución desvalida del manejo sustentable de los recursos. De allí la importancia de una correcta planificación e identificación de las actividades de obra más riesgosas para la flora, la fauna, el aire y demás elementos naturales del sitio a intervenir.

El Plan de Manejo Ambiental es una herramienta que contiene una serie de programas y subprogramas, procedimientos, metodologías y técnicas constructivas, de funcionamiento y control, que garantizan el cumplimiento de los trabajos de construcción, mantenimiento y operación del edificio con el mínimo impacto ambiental posible.

Además, estos planes deben asegurar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente para cada territorio. Dichas medidas permiten la implementación en obra, de procesos constructivos más simples, efectivos y limpios. Reducir el gasto descontrolado y abyecto de recursos en nuestras edificaciones plantea nuevos desafíos, técnicos y metodológicos, instándonos a incorporar procedimientos de gestión novedosos para nuestras profesiones.

 

Related Posts

Viviendas modernas y sofisticadas en tiempo récord
Las claves de un edificio eficiente
Sistemas prefabricados en madera para una construcción más eficiente y sostenible

Deja un comentario