KMD sigue encontrando oportunidades en los Usos Mixtos

Aplicarían numerosos calificativos para describir el quehacer de KMD Architects, pero quienes representan esta firma prefieren hablar de un camino de más de 50 años de “buen diseño”, dos palabras que llevan implícitas premisas mayores como su pasión por la investigación, la planeación y su visión creativa. Las propuestas de KMD se fijan en más de 20 países y su trayectoria les ha merecido alrededor de 250 premios en las últimas dos décadas en concursos internacionales y de diseño, muchos de ellos reconocidos por el American Institute of Architects, AIA.

La oficina de KMD en México evalúa una dinámica interesante en los desarrollos de hotelería en sus litorales y ciudades históricas los cuales volvieron a reactivarse luego de la incertidumbre financiera mundial en 2008, y especialmente en el modelo de Usos Mixtos el cual sigue siendo altamente favorecido por los inversionistas.

 

“El 95% de nuestros clientes son fondos de capital o de desarrollo inmobiliario que están buscando una rentabilidad sobre la tierra o sobre la inversión que ponen en ella. De manera que KMD es una firma que representa intereses muy fuertes económicamente y tendemos a tener una gran responsabilidad por darle un retorno a quienes confían en nosotros. Esto lo logramos a través de ese buen diseño, que posiblemente hoy también se llama sustentabilidad y que nunca habíamos entendido como un tema aislado”. Apunta Roberto Velasco, director general de la oficina en México.

 

De tal forma que la innovación tecnológica en función de abaratar costos y facilitar el ahorro de combustibles no renovables es una constante en las obras de KMD, así como consideran igualmente importante estar a la vanguardia con todo lo relacionado a la operación de sus edificios y técnicas para que sean comercialmente productivos. Por ejemplo, según el último informe de la AMIPCI, 7 de cada 10 internautas mexicanos resultaron ser compradores digitales, por ello, en palabras del Arq. Velasco “Los capitalistas que se están arriesgando a invertir millones de dólares en centros comerciales saben perfectamente que la gente no va a ir comprar y nosotros estamos convencidos que hay que olvidarnos de los locales estáticos y en su lugar, proponer edificios dinámicos, cambiantes, con opciones de diversión, ambientes para pasar el día, con la finalidad de que no muera el mercado”.

Uno de los proyectos que actualmente se levanta con toda la experticia de KMD es Villa del Mar, un desarrollo de usos mixtos en Veracruz financiado por Artha Capital. Su ubicación se privilegia de la vista hacia el malecón que conforma la parte principal del casco histórico de la ciudad y de la tradición que lleva consigo el lugar ya que por 100 años existió un hotel muy importante en el contexto de la población con este mismo nombre.

 

El programa de Villa del Mar está distribuido en tres inmuebles: un centro comercial de 20.500 m2, una torre de oficinas de un poco más de 15 mil m2 y un hotel AC by Marriott con 180 llaves.

La primera idea de diseño nació de entender el fenómeno cultural de la ciudad, para ello, dentro del centro comercial se propuso una especie de palco en su último nivel desde el que se pueden ver los desfiles de la celebración anual de carnavales y desde el que sus visitantes pueden apreciar el mar y la actividad portuaria durante otras épocas del año. Una segunda idea surgió de entender su geografía y la tercera a favor de la rentabilidad del conjunto.

En la zona de comercio se incorporan significativamente lonarias con omisión de cristales para el disfrute al aire libre; en la vivencia interna los pasillos tienen una connotación tipo ondas muy suaves que generan el efecto de las olas del mar y se manejan muchos agujeros para la entrada del viento.

 

“Creemos que nuestra arquitectura no se lleva bien con las modas y mucho menos con algunos materiales nuevos que son desechables y artificiales. Una de nuestras principales preocupaciones con este proyecto fue aportar materiales pétreos, eternos o de envejecimiento noble, de bajo mantenimiento y distinguir el lujo dentro de un presupuesto que no fuera estratosférico”. Complementa el Arq. Velasco.

 

Una de las estrategias que incorpora Villa del Mar para reducir su impacto radica en el consumo del agua: se ha establecido una planta tratadora para que el recurso sea reutilizado en parques, jardines y macetas cuyas plantas también surten su efecto en la sostenibilidad dado que son propias de la región. Otra de las tácticas radica en el uso del aire acondicionado, aunque no fue posible prescindir completamente de él porque en la cultura de renta de locales comerciales o servicios hoteleros es imperativo, en este caso se tomó el riesgo de que las plazas y el componente de palco estén aireados naturalmente, creando una ventilación cruzada a partir de la brisa del mar.

KMD desarrolló el proceso de conceptualización arquitectónica de este proyecto en 18 meses y han estado en el seguimiento en obra desde junio presente, esperando que la primera apertura, que corresponde al centro comercial, pueda realizarse con éxito para la temporada navideña 2017.

 

 

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